San Juan – El tiempo en Puerto Rico comenzará hoy sábado con condiciones mayormente estables, pero se anticipa un cambio significativo en el patrón atmosférico a medida que avance el fin de semana, debido a la llegada de un sistema frontal que aumentará la inestabilidad en la región.
Durante el día de hoy, el viento del sur provocará temperaturas más altas de lo normal, alcanzando máximas cercanas a los 88 grados. En horas de la mañana predominará el tiempo relativamente seco, aunque no se descartan aguaceros dispersos. Sin embargo, en la tarde se espera un aumento en la nubosidad y en la humedad, lo que dará paso a aguaceros y tormentas eléctricas, especialmente entre el mediodía y las 3:00 p.m., con mayor incidencia en el sureste de la isla.
Las condiciones comenzarán a deteriorarse desde esta noche, cuando aumente la actividad de lluvia. Se anticipan aguaceros dispersos durante la noche, tornándose más frecuentes e intensos después de las 3:00 de la madrugada, bajo un cielo mayormente nublado y con temperaturas mínimas cercanas a los 72 grados.
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Para el domingo, el patrón del tiempo se tornará más inestable con la llegada del sistema frontal. Se esperan aguaceros y tormentas eléctricas desde horas de la mañana, extendiéndose a lo largo del día.
La lluvia comenzará en el oeste durante la madrugada y se desplazará gradualmente hacia el resto de Puerto Rico. Debido a que el viento se debilitará, los aguaceros se moverán más lentamente, lo que aumentará la acumulación de agua y eleva el riesgo de inundaciones urbanas, en zonas bajas y en quebradas pequeñas, además del peligro asociado a descargas eléctricas.
Las temperaturas máximas rondarán los 85 grados.
Tras el paso del sistema, el lunes y parte del martes se espera un cambio en la dirección del viento hacia el norte, lo que traerá aire más seco y condiciones más estables. Aunque la actividad de lluvia disminuirá considerablemente, aún podrían registrarse aguaceros aislados.
En cuanto a las condiciones marítimas, persiste un riesgo bajo a moderado de corrientes marinas peligrosas en las costas de Puerto Rico y las Islas Vírgenes, por lo que se recomienda precaución a los bañistas.

